Videojuegos y niños: beneficios y riesgos

Actualmente, la tecnología está siempre presente en nuestras vidas, motivo por el cual, los videojuegos y niños llegan a formar una estrecha relación que muchas veces puede ser benéfica o contraproducente.

De acuerdo con las diferentes etapas del crecimiento, los niños necesitan actividades que los estimulen para lograr un desarrollo eficiente y óptimo.

Hay juegos con reglas que les enseñan límites y direcciones y otros que son más libres, sin embargo, es importante que aprendan a regular sus emociones, fortalecer relaciones interpersonales, y resolver problemas a través de la creatividad.

¿Los videojuegos sí o no?

Los videojuegos y niños, se han convertido en un tema de discusión entre padres de familia y especialistas que determinan que tan bueno es que los pequeños inviertan parte de su tiempo en este tipo de actividades.

De acuerdo con estudios realizados por neurocirujanos infantiles y especialistas de la niñez, se considera que las habilidades adquiridas con los videojuegos son desarrolladas gracias a la práctica constante.

Esto los estimula tanto visual como auditivamente y, con tiempos limitados podría ser beneficioso.

Prueba Stroop

Existe una prueba llamada Stroop, que busca la detección de problemas neurológicos y cerebrales, que también se utiliza para evaluar la capacidad cognitiva de los niños antes y después de los videojuegos.

De acuerdo a los resultados de este test, la atención mejora cuando se aprende a jugar un videojuego porque se crea una curva de aprendizaje que aumenta la activación cerebral, pre y frontal.

Sin embargo, así como esta atención mejora, de igual forma desaparece por lo que el jugar videojuegos a largo plazo, puede deteriorar la atención de los niños.

Beneficios

Uno de los principales beneficios que se pueden rescatar, es que el niño al jugar en solitario, la competencia se da principalmente con él mismo, conociendo así sus limitantes y la forma de manejar la frustración.

También mejoran la capacidad deductiva, ejercitan los reflejos y mejoran la concepción del espacio.

Contras

Uno de los grandes problemas, es que es muy fácil que, a una temprana edad, el niño no pueda entender el límite entre la realidad y la ficción.

Es por eso que expertos recomiendan que si un niño desea jugar videojuegos lo haga a partir de los 7 años de edad.

Así como, determinar límites de horarios de juego. Si el niño juega sin supervisión de un adulto ni límite de tiempo, el contenido que está consumiendo podría ser inapropiado.

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¿Cuáles son los efectos que tienen en su salud?

Los principales problemas que se han determinado por las horas de excesivas de juego son:

Síntomas de trastorno de ansiedad.

Experimentar miedos.

Generar fobias.

Tener pesadillas recurrentes.

Menos habilidad lectora.

Falta de movilidad.

Aislamiento y distanciamiento social.

Los problemas asociados a los juegos digitales son reconocidos como patología mental por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Qué podemos hacer como padres?

Como padres debemos establecer horarios para realizar actividades que ayuden al desarrollo de nuestros hijos. Se recomienda 1 hora en dispositivos móviles.

Mostrarles un abanico de posibilidades en donde ellos puedan descubrir sus gustos y sus fortalezas.

Revisar previamente el contenido que consumirán nuestros hijos y acompañarlos mientras juegan para detectar cualquier tipo de síntomas de ansiedad o frustración y apoyarles en el proceso.

No dejar de leer con ellos y motivarlos también al ejercicio físico.

Con esta información, podremos ayudar a nuestros hijos a lograr un desarrollo óptimo sin necesidad de prohibiciones.