Renuévate este año nuevo

Y no, no hablamos de salir de compras por mucho que la temporada de rebajas se avecine; sino de algo más práctico: decirle adiós a todo aquello que ya no utilizamos en casa.

Limpiar la casa es liberador en más de un sentido. Primero el más obvio, nos deja espacio libre para acomodar mejor y después, con el adiós a todo aquello que ya no usamos porque no nos gusta o no nos queda, nos reinventamos.

A veces guardamos ropa, muebles u objetos, por su valor sentimental o bien pensando que algún día podremos usarlos nuevamente, y aunque es muy probable que sí, este proceso nos toma tiempo y muchas veces no nos damos esa oportunidad de evaluar si efectivamente ya contamos con alguno de estos ítems y terminamos con más de lo que debemos guardar.

Pensando así, un ejemplo muy claro es la acumulación de ropa, que contrario a lo que se podría suponer, al tener más opciones y versatilidad a la hora de combinar nuestro outfit, terminamos usando lo mismo, porque cuando nos aventuramos a probar esas prendas olvidadas, no terminan de convencernos y optamos por volver a los que nos gusta y sabemos nos va bien, lo mismo pasa con los demás objetos que acumulamos.

Entonces, ¿qué podemos hacer al respecto?

Ordenar nuestro espacio, también es ordenar nuestra mente y qué mejor momento para hacerlo que empezando el año. Así que para hacerte las cosas más simples, aquí unos trucos:

  1. Elige un día para hacerlo porque necesitarás tiempo.
  2. Ten listas bolsas negras grandes.
  3. Saca por categorías lo que quieras acomodar y comienza la selección. Es más fácil si empiezas por determinar qué te hace sentir feliz, qué es útil y lo que tiene valor sentimental.

¡Vas bien! Ahora pasemos al siguiente paso.

  • Todo lo que no aporte algo a tu vida puedes desecharlo, pero no olvides de verificar lo que se encuentra en buen estado y donarlo.

Ya que has seleccionado con lo que te quedarás, organízalo en casa y disfruta esa sensación de renovación que llega con el orden. Porque como bien dicen los chinos, para que lo nuevo llegue, primero hay que deshacerse de lo viejo.

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